Me he convertido en un sol de hielo, ya no me queda calidez, lo siento...
domingo, 14 de diciembre de 2008
Ya no existen colores, solo sombras... por cierto, te vi en mis sueños, y me regalabas un libro, no recuerdo más.
Hermosa noche eterna, gracias por permitirme sentirte tan cerca, ya sabes que hablo de ti...
Consumido en su lúgubre llanto, su mente se perdía más y más, atrapado en su propio ser, parásito de sí mismo, voces en su recuerdo, luz en su olvido, rostro sin expresión...
así dijo un lector: "como un puñal que sangra miel"
En un mismo camino se encontraron dos solitarios, para matar la soledad se hicieron compañía, compañía tan efímera como la tranquilidad que les brindaba el tenerse por única vez el uno al otro, y es que para la soledad no hay remedio...
Mientras tanto en lo más oscuro de la selva dormía feliz y sonriente, pero por dentro gritaba, el sol de su alma se había apagado y la oscuridad de su ser ya la tenía en su poder, solo la eternidad podría salvarla...
En eso sigo, solo traduzco a palabras las imágenes que se me vienen a la mente, o eso creo...